Jueves 8 de octubre, 19 horas:
Con obras de Beethoven, Chopin y Tchaikovsky, Svetlana Kotova cierra ciclo de piano en honor a Arrau en el Municipal de Santiago
La pianista rusa cuenta con una extensa trayectoria junto a las principales orquestas del país. En este concierto, abordará la Sonata para piano, n.º 4 en mi bemol mayor, op. 7 de L. v. Beethoven; los Impromptus de F. Chopin y la escasa veces interpretada Gran sonata para piano en sol mayor, op. 37 de P. I. Tchaikovsky. Entradas disponibles en www.municipal.cl.
El Teatro Municipal de Santiago se prepara para cerrar el Ciclo Pianistas “Claudio Arrau” con la actuación de Svetlana Kotova, intérprete rusa afincada en Chile desde 1991 con una extensa trayectoria concertística, principalmente en países de Europa y en Chile, donde se ha presentado en las principales salas y orquestas.
Ganadora del Premio Domingo Santa Cruz a la trayectoria y compromiso musical —que entrega la Academia Chilena de Bellas Artes—, la pianista abordará el jueves 8 de octubre la extensa Sonata para piano, n.º 4 en mi bemol mayor, op. 7 de L. v. Beethoven; los Impromptus completos de F. Chopin; y la escasa veces ejecutada Gran sonata para piano en sol mayor, op. 37 de P. I. Tchaikovsky.
“Cada vez que un pianista aborda la música de tradición, nace una nueva música, ya que la interpretación se ve informada por la experiencia de vida de cada uno. Por eso, este programa incluye obras muy conocidas de Beethoven y Chopin que se verán enriquecidas con una lectura muy personal y dramática. También incluye una sonata de Tchaikovsky muy raramente tocada que, precisamente por eso, me da la libertad de abordarla casi como una obra nueva, sin el peso de una tradición establecida. Será una velada en la que buscaré una completa sinceridad e intimidad con la música y conmigo misma, y en la que podremos encontrarnos, por un instante, con nuestro mundo interior”, dice Svetlana Kotova.
La Sonata n.º 4 —dedicada a la condesa Babette, su alumna— destaca por su extensión, que solo es superada por la colosal Hammerklavier. Para Beethoven era su “Grande sonata”, denominación que acostumbraba utilizar para aquellas sonatas para piano escritas en cuatro movimientos.
Mientras que los tres Impromptus y la Fantaisie-Impromptu de Chopin exigen una gran habilidad pianística, no tanto por su complejidad como por la abundancia de alteraciones que se acumulan entre los adornos y las modulaciones características de su lenguaje. A ello se suma una exigencia aún más íntima de hacer visible, a través de la interpretación, el atribulado mundo interno del compositor durante su exilio.
La Gran sonata para piano de Tchaikovsky también es una pieza de gran exigencia, estrenada por Nikolai Rubinstein en 1879 en la Sociedad Musical Rusa con mucho éxito.
Sobre Svetlana Kotova
Inicia su camino profesional en piano en la Escuela Estatal de Música Gnessin de Moscú, donde estudia con el renombrado maestro Alexander Maykapar. Posteriormente, se gradúa de la Escuela Superior de Música anexa al Conservatorio de Moscú con título de profesora, después validado por la Universidad de Chile como título de Intérprete Superior mención Piano.
En 2009 obtiene beca Capital Humano Avanzado de Becas Chile, lo que le permite viajar a Estados Unidos para obtener el grado de doctora en Artes Musicales en Piano en la Universidad de Oregon, donde es alumna de Dean Kramer, discípulo de Vladimir Horowitz y Artur Rubinstein.
Actúa regularmente como solista, en conjuntos de música de cámara y con orquestas nacionales e internacionales, ofreciendo conciertos en las temporadas de piano del Centro de Extensión Artística y Cultural (CEAC) de la Universidad de Chile y en auditorios a lo largo de Chile, desde Arica hasta Magallanes.
En el ámbito internacional, ha ofrecido conciertos en Rusia, Ucrania, Bielorrusia, Estados Unidos, España, Portugal, Italia, Suiza, Noruega, Hungría, Eslovenia, Uruguay, Bolivia, Costa Rica y Tailandia. Asimismo, es profesora titular de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.
